"En la cosmovisión indígena el río(Marañón) no es un recurso, sino un ser vivo, con espíritu y voluntad. En este horizonte, la comunicación no se limita a lo humano: incluye a los ríos, los árboles, los animales, las montañas y las plantas, entendidos como “categorías de gentes”, todas situadas en un mismo nivel de importancia. Se trata de una convivencia basada en el respeto, donde comunicarse es “saberse dentro de un puñado de espirales distendiéndose”, sin principio ni fin.(ADN Celam)