Pero, más allá de la naturaleza objetivamente brusca y provocadora de la retórica de Trump, un análisis más detallado de los hechos revela que esta representación dramática y maniquea de la política exterior de la actual administración estadounidense no es más que una torpe forma en que ese establishment justifica, ante sí mismo y ante el mundo, la completa desorientación en la que se encuentra con la actual situación política y económica global desde el fin de la era dorada de la globalización, y las desastrosas decisiones que ha tomado en las últimas décadas. En resumen, Trump está siendo señalado por muchos líderes europeos y la UE como la causa de problemas que él simplemente ha puesto de relieve, y para los cuales esas clases dirigentes no han desarrollado una respuesta alternativa satisfactoria, debido a una falta fundamental de claridad sobre sus propios intereses y objetivos vitales.(La Nuova Bussola Quotidana)